La época de proteger sus activos ocultándolos, ha terminado. Bueno, todavía puede hacerlo, pero las opciones se están volviendo tan limitadas que ya no merece la pena, considerando los riesgos (¡la penalización por evasión de impuestos y por no declarar los activos que deben ser declarados es muy, muy cara!).

‚ÄúGracias‚ÄĚ al Intercambio Autom√°tico de Informaci√≥n, ya no puede esconder sus activos de los ojos del fisco.

Advertisement

El empe√Īo mundial en favor de la transparencia financiera ha dejado a los propietarios de activos con una decisi√≥n del tipo ‚Äúblanco o negro‚ÄĚ: Cumplir o no cumplir.

Obviamente, recomendamos lo primero. Desgraciadamente, cumplir significa tener que renunciar a un cierto nivel de privacidad en cuanto a sus activos.

Por supuesto, todavía hay maneras de preservar su privacidad legalmente - por ejemplo:

- Proteger sus activos en jurisdicciones offshore que no hayan firmado el Intercambio Automático de Información;

- Traspasar la propiedad de sus activos a un fideicomiso o una fundación en una jurisdicción offshore;

- Renunciar a su ciudadanía y convertirse en ciudadano de una jurisdicción que no haya firmado el Intercambio Automático de Información;

Advertisement

... etcétera. Sin embargo, teniendo en cuenta que necesita saltar a través de varios aros legales para proteger sus activos, el proceso puede ser exigente en cuanto a recursos (léase: caro) para mucha gente.

¬ŅHay alguna otra manera (m√°s f√°cil)?

Afortunadamente, sí. Una de ellas es comprar metales preciosos físicos y depositarlos en jurisdicciones offshore. Vamos a hablar sobre las dos partes de esta táctica de protección de activos.

Advertisement

Compra de metales preciosos físicos

Dependiendo de las leyes y regulaciones de su país de origen, puede que no sea necesario declarar la propiedad de los metales preciosos. Por supuesto, necesita consultar con un experto en leyes para tener más detalles sobre esto, pero esa es la idea: La compra de metales preciosos puede ser una buena táctica para la protección de sus activos.

Advertisement

Normalmente, usted puede comprar metales preciosos, y llevarlos a casa o almacenarlos en un lugar específico para ello. Lo primero es inconveniente y puede presentar problemas de seguridad. Lo segundo, sin embargo, es una opción mejor.

Puede depositar sus metales preciosos en una caja fuerte o en una cámara acorazada. Su decisión sobre esto determinará su responsabilidad fiscal - lo que nos lleva a la segunda parte de esta táctica de protección de activos.

Advertisement

Dónde almacenar los metales preciosos comprados

Básicamente debería almacenar sus metales preciosos en jurisdicciones offshore, tan lejos como sea posible del alcance de su país de origen, por una buena razón: Si las cosas van mal en su país, su gobierno no podrá poner las manos sobre sus metales preciosos (esto es, confiscar o cargar impuestos sobre la propiedad de metales preciosos).

Advertisement

Sin embargo, trasladar sus activos a un centro offshore no los protege automáticamente. Como se mencionó anteriormente, dónde almacenar sus metales preciosos es una decisión importante. Y no sólo la jurisdicción, sino que también el tipo de almacenamiento es importante.

Permítanme explicarles esto, usando como ejemplo las leyes tributarias de Estados Unidos.

Advertisement

Las leyes fiscales de Estados Unidos son conocidas por su complejidad. Pero, ¬Ņlas leyes tributarias de qu√© pa√≠s no lo son? A√ļn as√≠, las regulaciones est√°n ah√≠ para guiarnos - para bien o para mal - y esta es una: D√≥nde almacene su oro f√≠sico determinar√° si es obligatorio declararlo o no.

Si decide utilizar una caja de seguridad en un banco offshore, sin duda tendr√° que declarar su propiedad. No hay discusi√≥n. Sin embargo, ¬Ņqu√© pasa si almacena sus metales preciosos en, digamos, una instalaci√≥n de almacenamiento independiente, no bancaria, como una c√°mara acorazada?

Advertisement

En general, los metales preciosos no necesitan ser declarados, pero un cierto tipo de propiedad puede requerir que usted deba declarar sus metales preciosos.

Lo que nos lleva a la cuestión de allocated storage (almacenamiento asignado) versus unallocated storage (almacenamiento no asignado) de metales preciosos.

Advertisement

Unallocated storage significa almacenamiento de metales preciosos f√≠sicos en que la propiedad es compartida. Aunque t√©cnicamente usted es due√Īo de los metales preciosos, su propiedad se comparte con otros. Esta opci√≥n es normalmente ofrecida por comerciantes de metales preciosos que quieren ofrecer propiedad de metales preciosos f√≠sicos a menor costo, ‚Äúcompartiendo‚ÄĚ la compra con otros compradores en un ‚Äúlote‚ÄĚ.

Allocated storage, por otro lado, significa almacenamiento de metales preciosos f√≠sicos en que la propiedad es totalmente suya - cada lingote tiene un n√ļmero de serie, registrado como suyo, y auditado regularmente en su nombre.

Advertisement

La manera m√°s sencilla de diferenciar entre asignado y no asignado es la disponibilidad del lingote si usted visita la c√°mara acorazada y decide llevarse los metales preciosos a su nombre. En un almacenamiento asignado, usted puede simplemente llev√°rselos; en un almacenamiento no-asignado, no puede hacerlo. No s√≥lo eso, sino que adem√°s tendr√° que pagar lo que se llama una ‚Äútarifa de fabricaci√≥n‚ÄĚ por vender su parte del ‚Äúlote‚ÄĚ.

Su próximo paso

No hay bueno o malo cuando se decide dónde asegurar activos, y cómo hacerlo. Una cosa a tener en cuenta, sin embargo, es que necesita almacenar los suyos en una jurisdicción offshore en cualquier caso. La finalidad de esto es mantener a raya las amenazas a su soberanía financiera.

Advertisement

Con el Intercambio Autom√°tico de Informaci√≥n desplegado este a√Īo, tiene que pensar seriamente en las maneras de asegurar sus activos y proteger su privacidad. Todav√≠a hay opciones leg√≠timas disponibles, pero teniendo en cuenta los costos, el almacenamiento de oro en una jurisdicci√≥n offshore es una de las t√°cticas m√°s rentables.

Como siempre le aconsejamos, consulte con un abogado de confianza, así como con su asesor fiscal, antes de decidir nada.