Ya hablamos sobre el impacto del Brexit en la banca offshore en el Reino Unido. Han pasado varios meses desde que se celebró el referéndum, y empresas e individuos también han sentido el impacto.

 Los expatriados británicos lo sienten en el extranjero, y los expatriados de la Unión Europea lo sienten de la misma manera: Las leyes y regulaciones están ahora en su contra, y necesitan responder a los cambios.

Lo mismo ocurre con las empresas. Las empresas británicas que emplean a trabajadores de la UE se enfrentan a un dilema. Muchas de ellas decidieron trasladar su empresa fuera del Reino Unido. Las que decidieron hacer que las cosas funcionen con su personal de la UE tendrán que enfrentarse a los obstáculos presentes en leyes y regulaciones.

El Brexit afecta a los Centros Offshore - para bien o para mal

Algunas de las jurisdicciones afectadas -principalmente aquellas que están relacionadas con las políticas gubernamentales del Reino Unido- son las siguientes:

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1. Las Dependencias de la Corona Británica

Las Dependencias de la Corona Británica son la Isla de Man, Jersey y Guernsey.

La Isla de Man ha pasado a la ofensiva y busca activamente formas de proteger su posición en el mercado, utilizando sus relaciones con otras jurisdicciones para mantener el libre comercio y su estatus como una de las jurisdicciones offshore más populares.

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Jersey y Guernsey, con sus acuerdos con el Reino Unido y la UE, se encuentran en una posición única que les permite “intermediar” en el acceso entre el Reino Unido y la UE – maniobra que podría impulsar a los sectores financieros de estas jurisdicciones.

2. Los Territorios Británicos de Ultramar

Los Territorios Británicos de Ultramar están formados por las Islas Caimán, las Islas Vírgenes Británicas, las Bermudas, las Islas Malvinas y Gibraltar.

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Quizá la jurisdicción más afectada de esta categoría sea Gibraltar. El Brexit plantea una amenaza existencial a Gibraltar, perjudicando sus intereses, y haciendo que España – que está vinculada históricamente con Gibraltar – pueda quedarse con lo que quede después del Brexit, incluyendo reivindicar el control sobre la jurisdicción. Esta jurisdicción está buscando activamente un acuerdo con la UE para preservar su acceso al mercado y mantener la capacidad, de miles de trabajadores, de moverse libremente desde y hacia España.

Las Islas Vírgenes Británicas, de forma muy similar a Gibraltar, están en un limbo, temiendo que el Brexit suponga la desaparición de su industria financiera. Los datos reales de este impacto aún no han sido anunciados públicamente, pero un estudio reciente publicado en septiembre de 2016, reveló que la pérdida de la influencia del Reino Unido en la toma de decisiones relativas a las regulaciones y al desarrollo de la legislación de la UE afecta directamente a su industria financiera. Afortunadamente, los fuertes vínculos con Estados Unidos, Asia, África y Sudamérica “absorben” el declive en el Reino Unido y la Unión Europea.

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Bermudas, que también se enfrenta a la incertidumbre, está experimentando un descenso en el turismo. Un analista económico incluso indicó que las Bermudas - y las jurisdicciones offshore en general - deberían tener su propia moneda, reduciendo así su dependencia de cualquier jurisdicción “más grande”.

En cuanto a las Islas Malvinas, de modo similar a Gibraltar, se enfrentan a un conflicto de intereses que llevan a poner en riesgo la soberanía de las islas. Argentina, que siempre ha tenido un fuerte interés por las islas, podría hacer un movimiento.

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3. Chipre

Chipre se encuentra en una situación única porque su posición en la UE la convierte en una jurisdicción ideal para las empresas que quieran acceder al mercado de la UE, pero que además quieran disfrutar de las ventajas que puede ofrecer una jurisdicción offshore, como impuestos bajos (Chipre es conocido por tener uno de los sistemas impositivos más bajos de Europa).

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El Brexit es visto por Chipre como una bendición disfrazada - con empresas planeando trasladarse fuera del Reino Unido y que podrían utilizar Chipre como su nueva sede. Por desgracia, lo más probable es que no pase lo mismo con los expatriados y jubilados del Reino Unido, que representan el 10 por ciento de la población de Chipre. Si se vieran obligados a irse debido al Brexit, las consecuencias serían devastadoras, especialmente para los negocios, las finanzas, el sector inmobiliario y el turismo de Chipre.

4. Luxemburgo

Siendo quizá una de las jurisdicciones offshore a las que el Brexit más beneficia, Luxemburgo es el destino número uno para los bancos post-Brexit. Y no sólo los bancos, otras instituciones financieras como las empresas de gestión de activos están también poniendo su punto de mira en Luxemburgo para dar servicio a sus clientes de la UE.

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Un ejemplo sería M&G - la filial de administración de activos de la firma de seguros británica Prudential. La firma planea establecer en Luxemburgo una división dedicada a la inversión, para mantener a sus inversores de la Europa continental.

Sin embargo, no todo es bueno para Luxemburgo. Al igual que cualquier otra jurisdicción relacionada con el Reino Unido y la UE, el Brexit podría acabar con uno de los factores clave del éxito de Luxemburgo: el entorno de trabajo multicultural. Con los trabajadores extranjeros representando el 72 por ciento de la mano de obra total de esta jurisdicción, la diversidad es un activo para Luxemburgo. El Brexit cambiará esto significativamente, y se espera que no repercuta negativamente en las perspectivas económicas positivas.

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Conclusión

Por supuesto, hay otras jurisdicciones que también sufren el impacto del Brexit. Las jurisdicciones mencionadas anteriormente son algunas de las que nosotros consideramos que se verán más afectadas. El impacto real del Brexit está todavía por ver, al menos hasta que se complete, en dos años. Pero una cosa es segura, las empresas e individuos que apuestan por la internacionalización ya están sintiendo sus efectos.